Turismo de fin de seana

10 escapadas de fin de semana desde Ciudad de Buenos Aires

¿Por qué esperar a las vacaciones para salir de la ciudad si nos podemos hacer una escapada? Aquí, destinos cercanos a Buenos Aires.

La provincia de Buenos Aires es enorme. Hay muchos lugares para conocer, ideales para escapadas por dos o tres días de la ciudad. Aquí algunas propuestas para planificar las próximas minivacaciones.

Los Toldos.

La huella mapuche está intacta en Los Toldos, a 302 km. de la Ciudad de Buenos Aires: se la puede ver en La Olla o Rehue, lugares sagrados; en el taller de telar e hilado Kume Lalen en la casa cultural Ruka Kimun; y en otros rincones que nos mostrará un miembro de la comunidad como puede ser Lisandro Coliqueo.

Los Toldos es también el sitio para hacer la Ruta del Queso. Es que la localidad es la cuna del queso gouda, llevado hasta allí por la familia Doeswijk, de origen holandés a finales de los años 40.

Otra de las particularidades del destino es que constituye la tierra natal de Eva Perón: al cumplirse 100 años de su natalicio, se inauguró un imponente complejo museográfico en torno a su casa.

Balcarce.

Morada de Juan Manuel Fangio, Balcarce -a 402 km. de la Ciudad de Buenos Aires- le rinde un merecido homenaje al más grande corredor de autos argentino a través del Museo del Automovilismo y el autódromo municipal. La huella del genial deportista se puede seguir en su casa natal y el taller “La Escudería”.

El destino de Buenos Aires también invita a seguir la estela del arquitecto Francisco Salamone, autor de la Plaza Libertad, el ex-matadero, el cementerio municipal y la Escuela Media N°1.

El paseo completo debería incluir el cerro El Triunfo, la sierra La Barrosa y la degustación del famoso postre Balcarce.

Balneario Los Ángeles.

Otra escapada de fin de semana es la playa. Pero en esta ocasión elegiremos un destino menos conocido de Buenos Aires, ubicado a 35 km. al sur de Necochea: el balneario Los Ángeles, que se destaca por las amplísimas playas de arenas gruesas, acantilados y plataformas rocosas que se introducen en el mar. Los visitantes podrán conocer En este paraje se encuentra la gruta conocida como Cueva del Tigre, que según cuenta la leyenda, fue refugio del bravío Tigre del Quequén, un gaucho del siglo XIX.

San Miguel del Monte.

Situado a 11 km. de la Ciudad de Buenos Aires, San Miguel del Monte es un típico pueblo gaucho de gran riqueza histórica y cultural. Este sitio tuvo su origen en los primeros fortines construidos por el virrey Vértiz para contener los malones indios. En forma complementaria es posible disfrutar de la laguna de Monte, pasear por la costanera iluminada o practicar actividades náuticas.

San Pedro.

Relax en sus costas y barrancas, paseos por el río Paraná, caminatas entre viveros y montes frutales, y saborear un plato de pescado en alguno de los carros costaneros, son algunos de los programas ineludibles de San Pedro, a 170 km. de la ciudad de Buenos Aires. Es imprescindible la visita al Museo y al Monumento de la batalla de la Vuelta de Obligado.

Chascomús.

Con una extensión de 3.000 ha., una profundidad promedio de 2 m. y costas donde alternan playas con barrancos, la laguna de Chascomús -a 127 km.- es un clásico para escapadas. Además, cuenta con un atractivo casco histórico y sitios de interés como el Palacio Municipal, obra del arquitecto Francisco Salamone; y la Capilla de los Negros, monumento histórico que forma parte de la "Ruta del Esclavo en el Río de la Plata”, reconocida por la Unesco.

San Antonio de Areco.

Las tradiciones gauchescas se palpan apenas uno ingresa a San Antonio de Areco, a 116 km. de la ciudad, enmarcado por estancias de tranqueras abiertas al turismo y campos con horizontes despejados. Allí los visitantes disfrutarán de la comida casera y las actividades típicas campestres. La rutina del pueblo va desde exhibiciones de carruajes, paisanos que montan sus caballos, peñas que invitan a bailar la chacarera, talleres de platería y restaurantes con rica comida.

El delta del Tigre.

Muy cerca de la ciudad de Buenos Aires nos encontramos con un oasis natural donde el verde de los arbustos convive con el río que se bifurca formando el delta. Para escapadas de fin de semana, el delta permite disfrutar de una isla, relajarse en su muelle y ver pasar las barcazas es una experiencia al alcance de muchos. Desde la estación Fluvial, fluvial Domingo Faustino Sarmiento es una construcción de estilo inglés, parten las lanchas que nos llevan al laberinto de agua. Antes de la partida, vale la pena pasar por el Puerto de Frutos, un paseo comercial a cielo abierto con tiendas de artesanías y decoración.

Tandil.

En bicicleta o caminando desandamos senderos que nos conducen a miradores donde sentimos el aire fresco y la naturaleza. Estamos en Tandil, a 351 km. de la ciudad, que nos depara aventura y buena vida. Allí visitaremos los cerros Centinela, donde podemos ascender en la aerosilla; Movediza, con la réplica de la piedra; y Calvario, con estaciones que replican la Vía Crucis. Otro plan ineludible es saborear los quesos y embutidos de producción local.

Carhué.

Si se busca un espacio para el relax, Carhué -a 535 km.- es la puerta de ingreso al lago Epecuén, que ostenta aguas hipermineralizadas que son trasladadas a los complejos hoteleros a una temperatura de 36-37°. Su composición genera efectos positivos sobre enfermedades óseas y de la piel.

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