ARGENTINA

Esquel: una vendimia diferente

En las inmediaciones del centro de Trevelin, las "Viñas del Nant y Fall" vivieron su quinta vendimia entre familiares y trabajdores.

La vendimia es un celebrado eslabón en la cadena de producción vitivinícola. La primera cosecha de las “Viñas del Nant y Fall” fue en 2016, en lo que significó la primera gran fiesta de la producción de la vid en el Valle 16 de octubre, en el oeste de la Provincia de Chubut. Era la primera vez que se cosechaba uva para hacer vino en el lugar y de allí en adelante, cada año, se multiplicaron los visitantes que arribaron para esta época a compartir la fiesta de una producción impensada en el lugar décadas atrás y que hoy contagia a nuevos emprendedores.

Este año, el aislamiento preventivo dictaminado oficialmente para prevenir la propagación del Coronavirus obligó a tomar precauciones. Considerando todas las medidas de seguridad recomendadas, la cosecha se llevó adelante y fue celebrada, aunque de manera íntima, en este viñedo que a través de esta noble tarea teje lazos interoceánicos con una tradición familiar que se inició en el norte de Italia a principios del Siglo XX.

Vendimia Esquel 2
Las Viñas de Nant y Fall se caracterizan por cultivar cepas de frío.
Las Viñas de Nant y Fall se caracterizan por cultivar cepas de frío.

La compra de cuatro hectáreas de chacra de mosqueta a orillas del río “Nant y Fall”, en 2010, abrió camino a este nuevo capítulo en la historia de la familia Rodríguez. Pico, pala, tractor y cable de acero hicieron falta para quitar la mosqueta. Mientras tanto, en paralelo se realizaban estudios de prefactibilidad técnica para evaluar la posibilidad de implantar un viñedo en estas latitudes. Análisis de suelo, pedidos de registros térmicos históricos, pruebas de campo, trabajos de genética vegetal y asesoramientos sobre varietales aptos para el frío concluyeron en que era posible emprender la vitivinicultura.

En la actualidad, las “Viñas del Nant y Fall” cuentan con dos hectáreas y media cultivadas con cuatro cepas. Más de la mitad corresponde a “pinot noir”, con la que elaboran una variedad tradicional, otra rosada y otra blanca. Comenzaron con 300 botellas y en 2019 completaron un promedio de 13 a 14 mil botellas anuales.

Posteá en tu Facebook