La ciudad ofrece mil alternativas, desde sus calles y barrios famosos hasta los exponentes más representativos, como la Estatua de la Libertad y el Empire State Building.
Asimismo, es dueña de una vida cultural vibrante y diversa, como ninguna otra en el mundo. Desde la movida nocturna, que ofrece noches intensas, animadas por los mejores DJ del mundo, y un sinfín de bares. Así, Nueva York le promete a los más jóvenes noches para no dormir.
Fuente de inspiración para los cineastas, es el segundo centro de la industria del séptimo arte en Estados Unidos. La metrópolis tiene una variada muestra de modernos complejos de salas de cine y experimental.
Los afamados teatros de Broadway, con sus inconfundibles luces, son el principal atractivo de la denominada capital de la cultura norteamericana. La mayoría de ellos se encuentra entre las calles 41 y 53.
Un buen dato es que se pueden comprar las entradas anticipadamente para los espectáculos de Broadway, Off Broadway, Madison Square Garden y Radio City a través de la página www.telecharge.com, aunque esperar a último momento puede tener sus ventajas, ya que se pueden llegar a conseguir el mismo día a mitad de precio en www.tdf.org.
Si el jazz lo cautiva, la noche neoyorquina lo invita a experimentar inmejorables ambientes. El nuevo edificio de la Timer Warner es el lugar recomendado, con salas especialmente diseñadas para escucharlo.
En Nueva York existen cinco grandes compañías de ballet, así como grupos de danza contemporánea. De septiembre a enero y de abril a junio se lleva a cabo la temporada oficial de la danza. Así, en otoño, en el New Wave Festival de la Brooklyn Academy of Music (BAM) se exhiben las representaciones internacionales más relevantes, y en primavera se puede disfrutar del festival anual DanceAfrica, la mayor vidriera del país de danza y cultura afroamericana.
Ese mes también es imperdible la Art Expo New York, la exposición de arte más popular del mundo que tiene lugar en el Javits Convention Centre, donde encontrará una amplia variedad artística, que va desde la pintura hasta la escultura.
Y si de festivales se trata, en mayo es posible degustar variados sabores: desde las especialidades étnicas hasta las tradicionales hamburguesas en el Festival Internacional Gastronómico.
Museos imperdibles.
El Museo de Arte Moderno (MoMA) abrió sus puertas al público el 7 de noviembre de 1929 y es considerado uno de los santuarios del arte moderno y contemporáneo del orbe, dueño de una inmejorable colección de obras maestras. Entre sus tesoros se encuentran piezas tales como "La noche estrellada" de Van Gogh, "Broadway Boogie Wogie" de Piet Mondrian, "Las señoritas de Avignon" de Pablo Picasso, "La persistencia de la memoria" de Salvador Dalí y obras de artistas norteamericanos de la talla de Jackson Pollock, Andy Warhol y Edward Hopper.
El MoMA alberga, además, colecciones de diseño gráfico, diseño industrial, fotografía, arquitectura, cine e impresos.
Por otra parte, el Museo Metropolitano de Arte (Met) -que abrió sus puertas el 20 de febrero de 1872- ostenta una colección de más de dos millones de obras de arte de todo el mundo, la cual abarca desde tesoros de la antigüedad clásica (en sus galerías de Grecia y Chipre) a pinturas y esculturas de casi todos los maestros de Europa, así como una gran colección de obras estadounidenses. Exhibe obras de Rafael, Tiziano, El Greco, Rembrandt, Velázquez, Picasso, Pollock y Braque, entre otros.
Asimismo, el museo atesora un gran acervo de arte egipcio, africano, asiático, de Oceanía, Oriente Medio, bizantino e islámico.
Otro imperdible es el Guggenheim, el primero de los museos creados por la Fundación Solomon R. Guggenheim, dedicada al arte moderno. Fue fundado en 1937 en el Upper East Side y es el más conocido de todos los de la fundación, por eso es llamado simplemente "El Guggenheim".
Al comienzo fue llamado museo de pintura no-objetiva y fue fundado para exhibir arte vanguardista de artistas modernos tempranos, como Kandinsky y Mondrian.
Luego, en 1959 se mudó al lugar donde se encuentra actualmente (en la esquina de la calle 89 y la 5ª Avenida, frente a Central Park), al completarse el edificio diseñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright, que en sí mismo se convirtió en una obra de arte, ya que desde la calle parece una cinta blanca enrollada en forma cilíndrica, levemente más ancha en la cima.
En su interior, las galerías forman un espiral, lo que permite que el visitante vea las obras mientras camina por la rampa helicoidal.
Asimismo, es dueña de una vida cultural vibrante y diversa, como ninguna otra en el mundo. Desde la movida nocturna, que ofrece noches intensas, animadas por los mejores DJ del mundo, y un sinfín de bares. Así, Nueva York le promete a los más jóvenes noches para no dormir.
Fuente de inspiración para los cineastas, es el segundo centro de la industria del séptimo arte en Estados Unidos. La metrópolis tiene una variada muestra de modernos complejos de salas de cine y experimental.
Los afamados teatros de Broadway, con sus inconfundibles luces, son el principal atractivo de la denominada capital de la cultura norteamericana. La mayoría de ellos se encuentra entre las calles 41 y 53.
Un buen dato es que se pueden comprar las entradas anticipadamente para los espectáculos de Broadway, Off Broadway, Madison Square Garden y Radio City a través de la página www.telecharge.com, aunque esperar a último momento puede tener sus ventajas, ya que se pueden llegar a conseguir el mismo día a mitad de precio en www.tdf.org.
Si el jazz lo cautiva, la noche neoyorquina lo invita a experimentar inmejorables ambientes. El nuevo edificio de la Timer Warner es el lugar recomendado, con salas especialmente diseñadas para escucharlo.
En Nueva York existen cinco grandes compañías de ballet, así como grupos de danza contemporánea. De septiembre a enero y de abril a junio se lleva a cabo la temporada oficial de la danza. Así, en otoño, en el New Wave Festival de la Brooklyn Academy of Music (BAM) se exhiben las representaciones internacionales más relevantes, y en primavera se puede disfrutar del festival anual DanceAfrica, la mayor vidriera del país de danza y cultura afroamericana.
Ese mes también es imperdible la Art Expo New York, la exposición de arte más popular del mundo que tiene lugar en el Javits Convention Centre, donde encontrará una amplia variedad artística, que va desde la pintura hasta la escultura.
Y si de festivales se trata, en mayo es posible degustar variados sabores: desde las especialidades étnicas hasta las tradicionales hamburguesas en el Festival Internacional Gastronómico.
Museos imperdibles.
El Museo de Arte Moderno (MoMA) abrió sus puertas al público el 7 de noviembre de 1929 y es considerado uno de los santuarios del arte moderno y contemporáneo del orbe, dueño de una inmejorable colección de obras maestras. Entre sus tesoros se encuentran piezas tales como "La noche estrellada" de Van Gogh, "Broadway Boogie Wogie" de Piet Mondrian, "Las señoritas de Avignon" de Pablo Picasso, "La persistencia de la memoria" de Salvador Dalí y obras de artistas norteamericanos de la talla de Jackson Pollock, Andy Warhol y Edward Hopper.
El MoMA alberga, además, colecciones de diseño gráfico, diseño industrial, fotografía, arquitectura, cine e impresos.
Por otra parte, el Museo Metropolitano de Arte (Met) -que abrió sus puertas el 20 de febrero de 1872- ostenta una colección de más de dos millones de obras de arte de todo el mundo, la cual abarca desde tesoros de la antigüedad clásica (en sus galerías de Grecia y Chipre) a pinturas y esculturas de casi todos los maestros de Europa, así como una gran colección de obras estadounidenses. Exhibe obras de Rafael, Tiziano, El Greco, Rembrandt, Velázquez, Picasso, Pollock y Braque, entre otros.
Asimismo, el museo atesora un gran acervo de arte egipcio, africano, asiático, de Oceanía, Oriente Medio, bizantino e islámico.
Otro imperdible es el Guggenheim, el primero de los museos creados por la Fundación Solomon R. Guggenheim, dedicada al arte moderno. Fue fundado en 1937 en el Upper East Side y es el más conocido de todos los de la fundación, por eso es llamado simplemente "El Guggenheim".
Al comienzo fue llamado museo de pintura no-objetiva y fue fundado para exhibir arte vanguardista de artistas modernos tempranos, como Kandinsky y Mondrian.
Luego, en 1959 se mudó al lugar donde se encuentra actualmente (en la esquina de la calle 89 y la 5ª Avenida, frente a Central Park), al completarse el edificio diseñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright, que en sí mismo se convirtió en una obra de arte, ya que desde la calle parece una cinta blanca enrollada en forma cilíndrica, levemente más ancha en la cima.
En su interior, las galerías forman un espiral, lo que permite que el visitante vea las obras mientras camina por la rampa helicoidal.

