A poco más de una hora del Obelisco, el ritmo de la ciudad cede paso al verde intenso del campo. En la localidad de Capilla del Señor, la Estancia La Carona se convierte en el escenario de una experiencia diferente: asado criollo, tranquilidad rural y la adrenalina del polo, en una propuesta diseñada para vivir Argentina desde adentro.
Día de campo, asado y polo: una experiencia única a minutos de Buenos Aires
En la provincia de Buenos Aires, Argentina Polo Day tiene un plan para quienes quieran vivir el campo argentino, disfrutar un auténtico asado y jugar al polo.
Día de campo y polo en la provincia de Buenos Aires: una experiencia única para turistas y locales.
Detrás de la iniciativa está Argentina Polo Day, un proyecto ideado por Rubén Jabib y Celia Alfie hace más de 15 años, que hoy combina naturaleza, deporte y hospitalidad en una fórmula que seduce tanto a turistas internacionales como a locales en busca de una escapada auténtica.
De la ciudad al campo: una propuesta diferente
“Nos encanta Buenos Aires, pero además de la vida urbana queríamos sentir de cerca la esencia del campo, los caballos y el típico asado”, cuenta Colleen, una turista estadounidense de 30 años que eligió la experiencia como parte de su luna de miel. Junto a su marido Michael, buscaban una jornada distinta, lejos del tránsito y las luces de la ciudad.
Y la encontraron. A solo 90 minutos del centro porteño, La Carona los recibió con empanadas caseras, un asado criollo servido en una pulpería reconstruida al estilo original, y una actividad difícil de imaginar: ver y jugar un partido de polo.
Polo todo el año… incluso en la temporada de invierno
Argentina Polo Day funciona como club y como generador de experiencias. “Tenemos partidos de polo todos los días del año, incluso en invierno, cuando el polo se traslada a Europa o Estados Unidos ”, explica Jabib.
El predio cuenta con dos canchas oficiales, 160 caballos propios y una cancha de arena iluminada, lo que permite jugar incluso en días de lluvia. (10 escapadas de fin de semana desde Ciudad de Buenos Aires)
La estancia se extiende en más de 40 ha. e incluye dos cascos principales. Uno de ellos es una antigua pulpería reciclada, donde los aromas del asado y las tradiciones del campo se viven a flor de piel. El otro, la casa principal de 1893, es una joya arquitectónica en medio de un entorno natural privilegiado.
Jugar al polo como un profesional
Pero el secreto mejor guardado de la experiencia está en el polo. Los visitantes no solo asisten como espectadores: son invitados a jugar. Equipados como verdaderos polistas, participan de un partido real, guiados por profesionales y en contacto directo con los caballos.
“Teníamos algo de experiencia por jugar en Estados Unidos, pero hacerlo en la ‘main land’ del polo fue algo incomparable”, dice Colleen. Y agrega: “Nos vestimos, taqueamos, lanzamos la bocha y hasta sonamos la campana entre chukkers. Fue único”.
Mientras se suceden los tiempos del partido, los invitados pueden relajarse con una copa de vino, probar nuevas empanadas o simplemente disfrutar del paisaje. Todo está pensado para que se sientan protagonistas.
Una experiencia para vivir, no solo mirar
“Queremos que cada visitante se sienta parte de la historia. Por eso cuidamos cada detalle”, afirma Celia Alfie. Desde la bienvenida hasta el último chukker, la propuesta está orientada a ofrecer un día inolvidable, con el campo como escenario y el polo como protagonista.
Argentina Polo Day funciona en modalidad full day, pero también ofrece programas nocturnos como el Polo Night, una alternativa ideal para quienes buscan una dosis de adrenalina bajo las estrellas. Pero esa historia merece su propio capítulo.
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