GASTRONOMÍA

Descubrimos la tradición del helado artesanal en Rosario

Rosario es la Capital de Helado artesanal y da cuenta de una ruta imperdible para caminar y degustar.

En Rosario se consumen entre 9 y 10 litros de helado por persona por año, un número muy importante. Otro dato que revela el amor por las cremas heladas es que hay 190 heladerías de las cuales 150 venden Helado artesanal. Desde 1999, la cuidad ostenta el título de Capital Nacional del Helado Artesanal.

La extensa tradición en producción artesanal, la inigualable calidad de las materias primas regionales y una pasión que se traduce en el mayor consumo de helado por habitante del país, han consolidado la variada oferta del producto y, a través de recetas exclusivas, tradiciones llenas de historia, helados que la distinguen en el país y en el mundo lidera el mercado con propuestas gourmets y sabores tradicionales de gran calidad.

La historia.

En la Rosario del siglo pasado las heladerías se convirtieron en un punto de encuentro habitual para los rosarinos. La clientela terminaba siendo parte de la familia. Como cuentan desde Bajo Cero -firma dirigida hoy por la segunda generación de artesanos heladeros- los clientes de aquellos primeros años hoy son abuelos que van a tomar helados con sus nietos.

De esta manera y teniendo presente que el desarrollo del helado artesanal en Rosario tomó impulso por iniciativa de inmigrantes italianos que arribaron a estas tierras buscando nuevos horizontes tras la Segunda Guerra Mundial, es interesante mencionar algunas heladerías pioneras que aun hoy mantienen la tradición en vigencia como el caso de Catania (desde 1952), Esther (1957), Bajo Cero (1968), Smart (1972), Río Helados (1972), Yomo (1974).

Artesanal vs industrial.

Además de la escala de producción, son muy distintos los ingredientes utilizados. El industrial recurre a técnicas y materias primas artificiales como leche en polvo, saborizantes, esencias, colorantes y concentrados industriales. Eso permite bajar costos y producir a gran escala. A cambio se reduce la calidad, el sabor y, particularmente, las propiedades nutritivas de los helados.

El artesanal incorpora verdadera leche y crema de leche con fruta fresca, chocolate, dulce de leche, frutos secos, etc. Eso exige mayor dedicación y menor escala, con elaboración generalmente en la misma heladería donde se consume. Así se obtiene un producto con excelente textura y sabor, a la vez que se mantienen las propiedades del helado como un alimento natural.

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