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La franja de oro del Caribe

Con sus deslumbrantes playas y asombrosos sitios arqueológicos, a los que se suma una inmejorable infraestructura turística, este ya clásico destino mexicano propone arena, sol y cultura en iguales proporciones.

Desde Puerto Morelos hasta Punta Allen, en el estado de Quintana Roo, se extiende una franja de 120 km. en la que se encuentran algunas de las mejores playas del Caribe, además de sitios históricos y culturales de enorme valor.
Creada como destino turístico en 1999, gracias al impulso de las autoridades públicas municipales, la Riviera Maya lentamente fue convirtiéndose en una alternativa vacacional elegida anualmente por turistas de todo el mundo, lo que la transformó en una plaza turística de gran renombre internacional.
Sus arenas blancas y finas, aguas turquesas, formaciones geológicas, ruinas mayas, variada vegetación y una maravillosa barrera coralina conforman una oferta más que tentadora a la hora de elegir dónde vacacionar.
Lo primero que atrae a los visitantes son, claro, las playas. Y en ese sentido se puede elegir entre las más apartadas y tranquilas, por lo tanto más rústicas; o aquellas más concurridas y con todo tipo de servicios.
Entre las principales figura Playa del Carmen, que es uno de los polos más visitados del sureste mexicano y se encuentra a solo 52 km. de Cancún. Se trata de una antigua aldea de pescadores, hoy transformada en un romántico destino con aires europeos, pero que mantiene el color local. Además de sus magníficas extensiones de arena, cuenta con una arteria -Quinta Avenida- donde se concentran las tiendas de artesanias, locales de ropa y restaurantes.
A 6 km. al sur está localizado el parque eco-arqueológico Xcaret, una inmejorable alternativa para complementar los días de playa, que permite conocer la cultura de México y la flora y fauna de la región, además de practicar actividades acuáticas como el buceo, esnórquel, nado con delfines, snuba y sea-trek.
Inaugurado en 1990, Xcaret fue precursor en la conservación del entorno natural y se distinguió por su trabajo para la preservación de especies en peligro de extinción como la tortuga marina (blanca y caguama) y el manatí. En sus instalaciones hay ríos, caletas, cavernas, ríos subterráneos, aviario, acuario de arrecife de coral, tortugario, mariposario, apiario, invernadero de orquídeas y la recreación de un pueblo maya, donde existen vestigios de la antigua ciudad de Polé. En cuanto a la fauna, es posible avistar flamencos, tucanes, jaguares y guacamayos. Además, al atardecer, en el teatro Gran Tlachco, los turistas tienen la posibilidad de apreciar “México espectacular”, un musical con más de 300 artistas en escena que desarrollan un atrapante recorrido por la historia cultural del país.
Otras playas destacadas son Boca Paila y Punta Allen, en Sian Ka’an, ideales para los amantes del ecoturismo; Xcacel, en la que abundan las tortugas marinas; Playas del Secreto y Playa Paraíso, situadas en el camino que va de Puerto Morelos a Playa del Carmen, y separadas por un estrecho de 5 km.; y Playa Paamul, una de las preferidas por los buceadores.

Ecos de los mayas.
Claro que a la par de sus maravillosas playas, este destino también atrae por las reliquias arqueológicas que existen en su territorio y que pertenecen a distintos períodos de la cultura maya.
En ese sentido destaca la antigua ciudad amurallada de Tulum (que significa “muralla”), localizada en el Parque Nacional del mismo nombre y uno de los más importantes puntos de aquella civilización durante los siglos XIII y XIV. La edificación más representativa del sitio es El Castillo, levantado sobre un peñasco que domina el Caribe. Otra de ellas es el Templo del Dios Descendente, formado por una plataforma que sostiene un edificio con banquetas adosadas a sus muros laterales, algunas de las cuales conservan restos de pinturas. La entrada principal se encuentra en el sur y está compuesta por los cinco espacios que forman cuatro columnas que soportan la superficie de una gran sala, mientras la muralla protege la zona por los lados norte, sur y oeste, quedando el este abierto al mar, brindando así un impactante paisaje. La fisonomía de Tulum, conformada por recintos con pirámides, templos y basamentos, algunos de los cuales se encuentran al borde de los acantilados, asombra a los viajeros, que dedican gran parte de la visita a la toma de fotografías. Cabe apuntar que en las 644 ha. del parque hay opciones de alojamiento, restaurantes y un centro comercial.
El recorrido arqueológico bien puede continuar por Muyil, a solo 15 minutos al sur de Tulum; Xaman-Ha, en Playa del Carmen, con sus añejas construcciones y un templo; y Cobá, a 105 km. al noroeste de Tulum, donde pueden contemplarse monumentales edificios, así como una extensa red de caminos y la pirámide más alta de la península de Yucatán, Nohoch Mul, de 42 m.
Volviendo a Xcaret, hay que mencionar los restos de un centro ceremonial, donde se hallan las construcciones Del Caracol, el Templo y numerosos pequeños santuarios.

Actividades en la naturaleza.
Entre las actividades que el visitante puede realizar en la Riviera Maya figuran caminatas o cabalgatas por la selva, nadar entre delfines, observar tiburones, tocar mantarrayas y tortugas marinas y adentrarse en las profundidades de los cenotes, espejos de agua conectados subterráneamente. Al respecto, los de Pac Chen, el “Cenote de la Vida” y el “Cenote del Jaguar” son muy propicios para la práctica del rapel y la tirolesa.
En cuanto al buceo, existen numerosas zonas en las que se puede practicar esnórquel, snuba y espeleobuceo, siempre en un deslumbrante marco de formaciones coralinas pertenecientes al Gran Arrecife Maya; mientras que se puede optar por el kayak en Sian Ka’an y en el Parque Natural Tres Ríos. En este último es posible practicar dicha actividad por los ríos Selva y Pájaros, que desembocan en el mar Caribe. Se puede elegir por trayectos de 800 o 1.600 m. Esta zona arqueológica consta de 132 ha. de selva tropical preservada, en la que corren tres ríos de agua dulce, emergen 10 cenotes y conviven más de 90 especies animales y 120 vegetales, que pueden ser apreciadas en los paseos. Además, es el único parque natural en la Península de Yucatán con tres ecosistemas: jungla, selva de manglares y dunas costeras y recientemente se ha incorporado un hotel.
Asimismo, la Riviera Maya es un excelente lugar para los amantes de la pesca, quienes aquí podrán atrapar especies como el dorado, pez vela, barracuda, marlín y atún. Los sitios más frecuentados son Majahual, a 145 km. al noroeste de Chetumal, que cuenta con un conjunto de cabañas ecológicas construidas con materiales de la región y prestadores que proporcionan todos los servicios y equipos necesarios; Punta Allen, en los que hay albergues especializados en pesca deportiva, localizados en una porción de terreno entre la laguna de Muyil y el mar Caribe; Sian Ka’an, puntualmente en Boca Paila, una villa con los servicios básicos; y Puerto Aventuras, a 35 km. al sur de Playa del Carmen, que es un complejo turístico de lujo ideal para el relax, donde los más experimentados pescadores se congregan todos los años para participar de importantes torneos.

Diversión, gastronomía y bodas.
La oferta de la Riviera Maya se completa con variadas propuestas gastronómicas, nocturnas y de compras. De esta manera, durante la estadía el vacacionista tiene la oportunidad de apreciar y adquirir hermosas piezas artesanales como huipiles bordados a mano, sombreros tejidos, esculturas de madera y adornos realizados con conchas marinas.
Por el lado de los restaurantes, hay para elegir entre aquellos que ofrecen menúes internacionales -italianos, franceses- y otros especializados en comida local. Respecto a ésta, se pueden mencionar los papadzules, la cochinita pibil o el chocolomo, herencia de la mezcla de culturas española e indígena; y los elaborados a base de mariscos y pescados, como el huachinango, la langosta y el caracol sazonados con diversas especias y chiles tradicionales de la región.
Por otra parte, la infraestructura del destino propone numerosas variantes para la diversión en bares y clubes con música en vivo. En Playa del Carmen se destacan El Ágora, el Papaya Republique, La Placita, Venice Café y Señor Frogs. En tanto, en la mencionada Quinta Avenida funcionan locales con grupos musicales como mariachis, tríos románticos y marimbas.
Finalmente, cabe también apuntar que, al ser un destino ideal para el romanticismo, la Riviera Maya figura entre los preferidos de las parejas de todo el mundo para celebrar sus bodas o renovar votos. Las opciones disponibles en materia de ceremonia, ropa, comida, decoración y música son infinitas y cada hotel dispone de paquetes exclusivos creados especialmente para satisfacer cualquier presupuesto. De este modo, los enamorados pueden contraer matrimonio en la playa, en villas de la selva, en parques temáticos o en iglesias antiguas. Todas las alternativas tradicionales están disponibles, a las que se suman ceremonias mayas en los parques temáticos X-Caret y Xel Há, en capillas concebidas especialmente para la ocasión.

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