ARGENTINA

San Juan: ¿Qué hacer en el Parque Nacional El Leoncito?

A 34 km. de Barreal, en San Juan, encontramos al Parque Nacional El Leoncito, menos célebre que Ischigualasto, pero con interesantes propuestas para hacer.

Portador de uno de los cielos más diáfanos del mundo, el Parque Nacional El Leoncito está ubicado en la falda occidental de la precordillera de San Juan –extremo suroeste de la provincia– en el departamento de Calingasta y a 34 km. de la localidad de Barreal.

Pampa_El_Leoncito_-_Barreal_-_Calingasta.jpg

El parque también devuelve distintos paisajes y una variedad de vida natural. Así, el cuis chico y la culebra conejera corren entre retamos y jarillas. El chinchillón y reptiles, como el lagarto y la lagartija, eligen los faldeos rocosos para asolearse. Las tropillas de guanacos o grupos de suri cordilleranos se dejan ver sólo en las ciénagas o en los extensos llanos. En ocasiones, se puede apreciar al zorro colorado y muy raramente se deja ver algún puma. Si se eleva la mirada hacia las alturas seguramente se observará el vuelo de algún aguilucho o el planeo de un águila mora.

El clima en El Leoncito es árido, con fuertes ráfagas de viento seco, y en raras ocasiones lluvias. Esas condiciones, además de su cielo transparente y despejado la mayor parte del año, hicieron posible la instalación del Complejo Astronómico El Leoncito (Casleo) y del Observatorio Carlos Urrico Cesco. Ambos observatorios se pueden conocer en una visita guiada diurna, pero lo mejor es visitarlos de noche: en ese momento, a través del telescopio, se pueden observar estrellas, planetas y satélites suspendidos en el claro cielo sanjuanino.

En verano, el arroyo y la cascada El Rincón ofrecen un fresco y reparador descanso. En otoño se ven las típicas hileras de álamos amarillentos, que se cubren de blanco con la nieve del invierno. Y en primavera, los alegres colores de las ciénagas y los suaves sonidos de los animales anuncian el florecimiento de la vida natural.

Caroovelismo-PampaElLeoncito2.jpg

En las cercanías, dentro de la llamada Pampa del Leoncito, se encuentra una particular extensión de tierra arcillosa de más de 10 km. de largo llamada Barreal Blanco, que gracias a los fuertes vientos que la atraviesan se ha transformado en el sitio ideal para la práctica del carrovelismo. Surfear a bordo de un carro a vela a merced de ráfagas de viento cercanas a los 80 km/h. con las mejores vistas de la cordillera de los Andes resulta inolvidable.

Temas relacionados