Las gemas que atesora el norte de la isla También bautizada como la Costa Ámbar por los resabios que posee de esta piedra semipreciosa, el borde norte de la isla abrió sus puertas al turismo y hoy muestra áreas consolidadas. Junto a ellas se levantan pueblos pequeños, bahías solitarias, playas de inconmensurable belleza, así como bosques y montañas para dejar fluir la adrenalina.