Durante años, viajar a Asia significaba visitar alguno de sus lugares más reconocidos, aquellos que concentran buena parte de los primeros itinerarios por el continente. Sin embargo, las alternativas se ampliaron y hoy aparecen otras que comienzan a despertar interés entre los viajeros.
3 destinos de Asia que están ganando protagonismo entre los viajeros
Asia tiene mucho más para descubrir que sus destinos clásicos, con nuevas opciones que despiertan interés y amplían las posibilidades para unas vacaciones.
Vacaciones en Asia: más allá de las opciones tradicionales, existen destinos que comienzan a llamar la atención de los viajeros por diferentes motivos.
El crecimiento de las llegadas internacionales, la promoción turística y una oferta cada vez más amplia permiten identificar algunos de los países que atraviesan este proceso. Entre ellos, hay tres que muestran una evolución concreta y propuestas diferentes, incluso para quienes evalúan unas vacaciones desde Argentina.
1. Vietnam, un destino asiatico con un crecimiento notable
Vietnam atraviesa uno de sus mejores momentos turísticos. En 2025 recibió cerca de 21,2 millones de visitantes internacionales, un 20,4% más que el año anterior y la cifra más alta de su historia. El volumen también superó en un 17,8% los registros de 2019, antes de la pandemia.
Para el mercado argentino, además, Vietnam ya aparece dentro de los circuitos comercializados hacia el Sudeste Asiático. Operadores especializados señalan a Indochina —con Vietnam, Camboya y Laos— entre las regiones cuya demanda y oferta vienen creciendo en Latinoamérica.
Uno de sus grandes atractivos es la diversidad. Hanói, la capital, conserva barrios tradicionales, templos, mercados y una intensa vida urbana alrededor de su casco histórico. Desde allí, muchos itinerarios continúan hacia la bahía de Ha Long, famosa por las enormes formaciones de piedra caliza que emergen del agua y que puede recorrerse en cruceros de una o varias noches.
En el centro del país, Hoi An sobresale por su antiguo puerto comercial, sus casas históricas y sus calles iluminadas por faroles, mientras que Hue, antigua capital imperial, permite acercarse a la historia de las dinastías vietnamitas a través de su ciudadela, templos y tumbas reales.
El recorrido puede terminar en Ho Chi Minh, la gran metrópolis del sur, desde donde también es posible conocer el delta del Mekong. A esto se suman destinos de playa, áreas montañosas como Sapa y una gastronomía que se convirtió por sí sola en una razón para viajar, con especialidades como pho, banh mi y diferentes preparaciones de arroz y noodles.
2. Uzbekistán, la Ruta de la Seda en el radar de los viajeros
Si Vietnam representa el crecimiento del Sudeste Asiático, Uzbekistán permite mirar hacia otra región que está despertando cada vez mayor interés: Asia Central. El país cerró 2025 con 11,7 millones de visitantes extranjeros y continuó creciendo durante 2026. Entre enero y julio recibió más de 7,7 millones, un 22,6% por encima del mismo período del año anterior.
El fenómeno es todavía más evidente si se observa el comienzo de 2026: datos difundidos por las autoridades uzbekas a partir del Barómetro de ONU Turismo ubicaron al país entre los cinco con mayor crecimiento de llegadas internacionales durante el primer trimestre, con una suba del 37% interanual.
Pero el principal argumento para incluir a Uzbekistán en un viaje por Asia está en su patrimonio. Durante siglos, ciudades como Samarcanda, Bujará y Jiva fueron puntos fundamentales de la antigua Ruta de la Seda, la extensa red comercial que comunicaba Oriente y Occidente.
En Samarcanda, la plaza del Registán concentra algunas de las imágenes más reconocibles del país: enormes madrazas cubiertas de mosaicos, cúpulas y fachadas ornamentadas. También sobresalen el mausoleo de Gur-e Amir y la necrópolis de Shah-i-Zinda, uno de los conjuntos arquitectónicos más impactantes de la ciudad.
Bujará, por su parte, conserva mezquitas, madrazas, minaretes y antiguos mercados bajo cúpulas, mientras que Jiva sorprende con Itchan Kala, su ciudad amurallada. Recorrer sus calles permite ingresar en un núcleo histórico extraordinariamente preservado, entre palacios, mezquitas y minaretes.
Para los argentinos existe además una ventaja práctica importante: quienes viajen con pasaporte argentino pueden ingresar a Uzbekistán sin visa como turistas por hasta 30 días. Para estadías superiores a tres días es obligatorio realizar el registro correspondiente ante las autoridades locales, un procedimiento que normalmente gestiona el alojamiento cuando el viajero permanece en un hotel.
3. Malasia, diversidad cultural y naturaleza en el Sudeste Asiático
Malasia tiene otro argumento concreto para estar en esta lista. En el 2026, Visit Malaysia desarrolló una gran campaña internacional con la que el país busca reforzar su presencia entre los viajeros extranjeros y mostrar la diversidad de sus destinos, culturas y experiencias.
La iniciativa llega, además, después de un período de crecimiento. Tourism Malaysia informó que durante 2025 el país recibió más de 42 millones de visitantes internacionales, un 11,2% más que en 2024. Para 2026, la campaña turística nacional apunta a alcanzar los 43 millones de visitantes.
Su principal puerta de entrada es Kuala Lumpur, una capital donde los rascacielos y grandes centros comerciales conviven con templos, mezquitas, mercados y barrios que reflejan la diversidad cultural del país. Las Torres Petronas continúan siendo su postal más famosa, aunque lugares como las Batu Caves, los mercados nocturnos y los diferentes barrios gastronómicos permiten ampliar el recorrido.
A pocas horas aparece Malaca, cuyo centro histórico conserva las huellas de siglos de intercambios comerciales y de la presencia portuguesa, neerlandesa y británica. Hacia el norte, Penang suma otro de los grandes atractivos culturales y gastronómicos del país. Su capital, George Town, sorprende con arquitectura histórica, templos, arte urbano y una cocina marcada por influencias malayas, chinas e indias.
Malasia también ofrece una faceta completamente diferente en sus islas y áreas naturales. Langkawi tiene playas tropicales y selva, mientras que la parte malaya de Borneo, dividida entre Sabah y Sarawak, abre la posibilidad de internarse en bosques tropicales, navegar ríos y descubrir una biodiversidad extraordinaria.
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