Fuertes vientos húmedos provenientes del océano Pacífico, convertidos en huracanes, azotaron un vasto territorio patagónico, ocasionando gran devastación en los bosques de coníferas que poblaban las zonas altas.
Las lluvias torrenciales que llegaron detrás de los vientos provocaron que los ríos y arroyos desbordaran y descendieran por los faldeos montañosos arrastrando todo lo que encontraban a su paso, desde rocas hasta grandes árboles, que en avalancha se precipitaron hasta quedar sepultados en los pantanos costeros de un antiguo mar.
Han pasado más de 65 millones de años de este cataclismo, y la región, con la elevación de la cordillera de los Andes, se fue transformado en una gran meseta ubicada en el centro de la actual provincia del Chubut.
Al pisar esos sedimentos tuve la sensación de estar en el atelier de un gran pintor.
Ramas, hojas, frutos y, principalmente troncos petrificados, algunos de ellos de gran valor cromático, se encuentran semi enterrados y dispersos en un paisaje árido, desértico(1), muy diferente al de aquellos tiempos lejanos, más húmedos y calurosos.
Recorrí con la mirada el lugar, como si estuviera disfrutando de una exposición de Van Gogh, donde los amarillos, ocres y rojos que afloran desde un intenso azul interior desnudan una escena dibujada por el tiempo.
Imaginé estar allí, observando como la lluvia de cenizas volcánicas cubría lentamente un enorme árbol, de frondoso follaje, que se inclinaba, moribundo, frente a la tempestad, para renacer en este instante transformado en una verdadera obra de arte, petrificada, de 65 millones de años.
(1) En ese lugar se encuentra la Reserva Natural Bosque Petrificado "José Ormachea". Chubut, Patagonia Argentina.
[email protected]
www.delapuente imagenes.com.ar
Las lluvias torrenciales que llegaron detrás de los vientos provocaron que los ríos y arroyos desbordaran y descendieran por los faldeos montañosos arrastrando todo lo que encontraban a su paso, desde rocas hasta grandes árboles, que en avalancha se precipitaron hasta quedar sepultados en los pantanos costeros de un antiguo mar.
Han pasado más de 65 millones de años de este cataclismo, y la región, con la elevación de la cordillera de los Andes, se fue transformado en una gran meseta ubicada en el centro de la actual provincia del Chubut.
Al pisar esos sedimentos tuve la sensación de estar en el atelier de un gran pintor.
Ramas, hojas, frutos y, principalmente troncos petrificados, algunos de ellos de gran valor cromático, se encuentran semi enterrados y dispersos en un paisaje árido, desértico(1), muy diferente al de aquellos tiempos lejanos, más húmedos y calurosos.
Recorrí con la mirada el lugar, como si estuviera disfrutando de una exposición de Van Gogh, donde los amarillos, ocres y rojos que afloran desde un intenso azul interior desnudan una escena dibujada por el tiempo.
Imaginé estar allí, observando como la lluvia de cenizas volcánicas cubría lentamente un enorme árbol, de frondoso follaje, que se inclinaba, moribundo, frente a la tempestad, para renacer en este instante transformado en una verdadera obra de arte, petrificada, de 65 millones de años.
(1) En ese lugar se encuentra la Reserva Natural Bosque Petrificado "José Ormachea". Chubut, Patagonia Argentina.
[email protected]
www.delapuente imagenes.com.ar

