En la búsqueda de su destino los hippies encontraron en la década del '60 un lugar donde poder estar en contacto con la naturaleza, vivir en comunidad y del trabajo artesanal. Ese refugio se denominó El Bolsón.
Si bien este movimiento fue perdiendo fuerza con el tiempo, aún hoy quedan vestigios de su filosofía de vida, ya que allí continúan elaborando productos propios. Además, es posible disfrutar de un paisaje rico en vegetación, con altos y bajos, y senderos que se pierden en el horizonte. Por algo fue declarado en 1991 "Municipio ecológico" por el gobierno provincial.
Ubicado en un valle abrazado por montañas que se asemeja a un gran bolso -de ahí su denominación-, al sudoeste de Río Negro, El Bolsón reserva para el visitante un menú cuyos platos son elaborados con productos regionales. El comensal se deleitará con platos de quesos y ahumados, hongos, trucha, ciervos, pastas caseras con salsa de crema de morillas o cordero patagónico sazonado con hierbas aromáticas de la zona. Cerveza de 10 variedades (rubia clásica, negra, frutadas, picante, de trigo o de otoño con miel y lúpulo en flor, entre otras) y jugos de frutas para acompañar las exquisiteces. Todo, desde $10 por persona.
La Feria Regional, abierta los martes, jueves y sábados de 10 a 15, es una muestra de las creaciones del poblado. Además de artesanías hechas con flores secas, pinturas, cueros y telas, el visitante encontrará dulces caseros y productos regionales para comprar (también en establecimientos agroturísticos es posible hallar esta oferta). La feria tiene un aditamento: espectáculos teatrales y musicales plenos de brillo y color.
Aventura y contemplación.
Bosques, montañas, sembradíos, ríos, lagos y valles menores, paisajes para contemplar o utilizar como escenarios de diversas actividades ligadas al turismo aventura, como cabalgatas, parapente, rafting, canotaje, mountain bike, vuelos de bautismo y sobre la cordillera, pesca deportiva, caminatas para el avistaje de aves y safaris fotográficos, o arribar hasta los refugios de montaña, algunos de fácil acceso, y otros que requieren de guías especializados.
Una de las opciones es Piltriquitrón, cuyo recorrido -a pie, a caballo o en auto- se prolonga por 13 km. de camino y 1,5 km. de sendero, y al término del cual se disfruta de una vista única de El Bolsón y sus alrededores. Es imperdible una visita al bosque tallado, una muestra de arte en un espacio natural. Se trata de 25 tallas realizadas en árboles secos.
Para los que opten por andar a caballo o practicar trekking las alternativas son el cerro Lindo o Hielo Azul, travesías de 6 hs. entre bosques, cascadas, lagos y glaciares a sus alrededores; el cajón del Azul, que sorprende por el profundo cañadón que tiene en su punto más angosto sólo 1 m. de ancho y 32 m. de profundidad y tiene una duración de 4 hs.; el Motoco, una recorrida de 6 hs.; o el Perito Moreno, donde en invierno se practica esquí.
Para dejarse envolver por el espectacular paisaje una de las propuestas consiste en realizar el camino de los Nogales, que sólo demanda una hora y media y se distingue por su colorido, ya que atraviesa la zona de chacras, plantaciones de lúpulo, frutas finas, verduras orgánicas, flores, tambos y viveros. Como un oasis en medio del circuito nace la cascada de Nahuel Pan, a la que se accede a 9 km. del pueblo.
Mallin Ahogado es otra zona de productores, ubicada a 4 km. del poblado, que ostenta las cascadas Escondida y Mallin Ahogado. La primera se origina en el arroyo del Medio que cae a 30 m., mientras que la segunda es una caída de agua escalonada que culmina en un pozón donde es posible tomar un baño refrescante.
Cultura en la comarca andina.
El Bolsón es la puerta de entrada a la comarca andina del paralelo 42, integrada por Lago Puelo, El Manso, El Maitén, Cholila, El Hoyo y Epuyén, lugares con varios puntos de contacto, como la producción artesanal y la cultura. En verano es tiempo de mostrar al visitante algo de su riqueza a través de las festividades, como el aniversario de El Bolsón, las fiestas nacionales de la Fruta Fina (El Hoyo) y del Bosque y su Entorno (Lago Puelo) en enero. Para febrero la comarca ofrece las fiestas provinciales del Asado (Cholila) y del Artesano (Epuyén), y las fiestas nacionales del Tren a Vapor (El Maitén) y del Lúpulo (El Bolsón).
Las celebraciones, que exhiben espectáculos y puestos de venta y se extienden 2 o 3 días, continúan a lo largo del año con la fiesta del Tejido y Soguería y la de la Cerveza Artesanal (El Bolsón), ambas en mayo.
Bondades del poblado.
Anterior a los hippies, El Bolsón fue el destino elegido -a partir de la década del '40- por alemanes, rusos, libaneses, españoles, criollos y polacos, quienes llegaron atraídos por la inauguración del último tramo del tren de trocha angosta. De esos tiempos aún quedan huellas en el casco urbano, como el ex hotel Piltriquitrón, construcción que data de 1939. También es interesante una visita a la plaza principal denominada Adalberto Pagano, en cuyas inmediaciones se erigen la Municipalidad, el hospital zonal, la policía, el Juzgado de Paz, la iglesia, la biblioteca Sarmiento, el correo y el banco Nación.
Los talleres que salpican la ciudad, algunos de los cuales se encuentran en el florido bulevar San Martín, abren sus puertas para recibir al turista y mostrarle los secretos de sus creaciones. Otras de las propuestas urbanas son el Museo Ornitológico, abierto de 10 a 19, con una entrada a $2; o Kuifi Euka, réplica de una vivienda mapuche ubicada a una cuadra de la plaza Pagano.
EL BOLSON
Ubicación: en un valle abrazado por montañas que se asemeja a un gran bolso -de ahí su denominación-, al sudoeste de Río Negro, a 120 km. de Bariloche y a 180 km. de Esquel.
Cómo llegar: hasta San Carlos de Bariloche o Esquel en avión, en tanto desde allí salen micros rumbo a El Bolsón. También hay servicios en tren hasta Bariloche.
Alojamiento: cuenta con hoteles, cabañas, campings y albergues económicos.
Informes: www.elbolson.com.
Si bien este movimiento fue perdiendo fuerza con el tiempo, aún hoy quedan vestigios de su filosofía de vida, ya que allí continúan elaborando productos propios. Además, es posible disfrutar de un paisaje rico en vegetación, con altos y bajos, y senderos que se pierden en el horizonte. Por algo fue declarado en 1991 "Municipio ecológico" por el gobierno provincial.
Ubicado en un valle abrazado por montañas que se asemeja a un gran bolso -de ahí su denominación-, al sudoeste de Río Negro, El Bolsón reserva para el visitante un menú cuyos platos son elaborados con productos regionales. El comensal se deleitará con platos de quesos y ahumados, hongos, trucha, ciervos, pastas caseras con salsa de crema de morillas o cordero patagónico sazonado con hierbas aromáticas de la zona. Cerveza de 10 variedades (rubia clásica, negra, frutadas, picante, de trigo o de otoño con miel y lúpulo en flor, entre otras) y jugos de frutas para acompañar las exquisiteces. Todo, desde $10 por persona.
La Feria Regional, abierta los martes, jueves y sábados de 10 a 15, es una muestra de las creaciones del poblado. Además de artesanías hechas con flores secas, pinturas, cueros y telas, el visitante encontrará dulces caseros y productos regionales para comprar (también en establecimientos agroturísticos es posible hallar esta oferta). La feria tiene un aditamento: espectáculos teatrales y musicales plenos de brillo y color.
Aventura y contemplación.
Bosques, montañas, sembradíos, ríos, lagos y valles menores, paisajes para contemplar o utilizar como escenarios de diversas actividades ligadas al turismo aventura, como cabalgatas, parapente, rafting, canotaje, mountain bike, vuelos de bautismo y sobre la cordillera, pesca deportiva, caminatas para el avistaje de aves y safaris fotográficos, o arribar hasta los refugios de montaña, algunos de fácil acceso, y otros que requieren de guías especializados.
Una de las opciones es Piltriquitrón, cuyo recorrido -a pie, a caballo o en auto- se prolonga por 13 km. de camino y 1,5 km. de sendero, y al término del cual se disfruta de una vista única de El Bolsón y sus alrededores. Es imperdible una visita al bosque tallado, una muestra de arte en un espacio natural. Se trata de 25 tallas realizadas en árboles secos.
Para los que opten por andar a caballo o practicar trekking las alternativas son el cerro Lindo o Hielo Azul, travesías de 6 hs. entre bosques, cascadas, lagos y glaciares a sus alrededores; el cajón del Azul, que sorprende por el profundo cañadón que tiene en su punto más angosto sólo 1 m. de ancho y 32 m. de profundidad y tiene una duración de 4 hs.; el Motoco, una recorrida de 6 hs.; o el Perito Moreno, donde en invierno se practica esquí.
Para dejarse envolver por el espectacular paisaje una de las propuestas consiste en realizar el camino de los Nogales, que sólo demanda una hora y media y se distingue por su colorido, ya que atraviesa la zona de chacras, plantaciones de lúpulo, frutas finas, verduras orgánicas, flores, tambos y viveros. Como un oasis en medio del circuito nace la cascada de Nahuel Pan, a la que se accede a 9 km. del pueblo.
Mallin Ahogado es otra zona de productores, ubicada a 4 km. del poblado, que ostenta las cascadas Escondida y Mallin Ahogado. La primera se origina en el arroyo del Medio que cae a 30 m., mientras que la segunda es una caída de agua escalonada que culmina en un pozón donde es posible tomar un baño refrescante.
Cultura en la comarca andina.
El Bolsón es la puerta de entrada a la comarca andina del paralelo 42, integrada por Lago Puelo, El Manso, El Maitén, Cholila, El Hoyo y Epuyén, lugares con varios puntos de contacto, como la producción artesanal y la cultura. En verano es tiempo de mostrar al visitante algo de su riqueza a través de las festividades, como el aniversario de El Bolsón, las fiestas nacionales de la Fruta Fina (El Hoyo) y del Bosque y su Entorno (Lago Puelo) en enero. Para febrero la comarca ofrece las fiestas provinciales del Asado (Cholila) y del Artesano (Epuyén), y las fiestas nacionales del Tren a Vapor (El Maitén) y del Lúpulo (El Bolsón).
Las celebraciones, que exhiben espectáculos y puestos de venta y se extienden 2 o 3 días, continúan a lo largo del año con la fiesta del Tejido y Soguería y la de la Cerveza Artesanal (El Bolsón), ambas en mayo.
Bondades del poblado.
Anterior a los hippies, El Bolsón fue el destino elegido -a partir de la década del '40- por alemanes, rusos, libaneses, españoles, criollos y polacos, quienes llegaron atraídos por la inauguración del último tramo del tren de trocha angosta. De esos tiempos aún quedan huellas en el casco urbano, como el ex hotel Piltriquitrón, construcción que data de 1939. También es interesante una visita a la plaza principal denominada Adalberto Pagano, en cuyas inmediaciones se erigen la Municipalidad, el hospital zonal, la policía, el Juzgado de Paz, la iglesia, la biblioteca Sarmiento, el correo y el banco Nación.
Los talleres que salpican la ciudad, algunos de los cuales se encuentran en el florido bulevar San Martín, abren sus puertas para recibir al turista y mostrarle los secretos de sus creaciones. Otras de las propuestas urbanas son el Museo Ornitológico, abierto de 10 a 19, con una entrada a $2; o Kuifi Euka, réplica de una vivienda mapuche ubicada a una cuadra de la plaza Pagano.
EL BOLSON
Ubicación: en un valle abrazado por montañas que se asemeja a un gran bolso -de ahí su denominación-, al sudoeste de Río Negro, a 120 km. de Bariloche y a 180 km. de Esquel.
Cómo llegar: hasta San Carlos de Bariloche o Esquel en avión, en tanto desde allí salen micros rumbo a El Bolsón. También hay servicios en tren hasta Bariloche.
Alojamiento: cuenta con hoteles, cabañas, campings y albergues económicos.
Informes: www.elbolson.com.

